Irán y Nueva Zelanda nos acaban de regalar el mejor partido en lo que va del mundial demostrando que no se necesita ser una selección de renombre para poder llamar la atención y jugar bien.
Ambas selecciones dieron un juegazo buscando ganarlo y tras insistir en muchas ocasiones terminaron empatando a 2 goles, que fue el resultado justo para ambos.


